ARGIZPI nació en 2023, en un momento de cambio y de búsqueda personal.
Un año antes, en 2022, me convertí en madre por primera vez. En aquel momento trabajaba como técnica de rayos en una clínica de Pamplona, encadenando sustituciones, cubriendo vacaciones y bajas, sin un contrato estable. Era una etapa de incertidumbre, pero también de reflexión.
Desde siempre he sentido una conexión especial con lo artesanal. Me han gustado las cosas hechas a mano, crear con mis propias manos y dar forma a objetos con alma. Dentro de ese mundo, las velas siempre han tenido algo especial para mí: la calma, la luz, el hogar.
En junio de 2023, casi sin buscarlo, comenzaron a aparecerme en redes sociales vídeos sobre cómo crear velas artesanales. Empecé a investigar por curiosidad… y fue entonces cuando descubrí que la mayoría de las velas que se venden en supermercados están hechas de parafina, un derivado del petróleo, poco saludable y nada sostenible. Aquello me hizo parar y replantearme muchas cosas.
Fue así como conocí la cera de soja: una alternativa natural, vegetal y respetuosa con el entorno. Y en ese punto, todo encajó. Me encontraba sin trabajar, con una hija pequeña, y con una idea que empezaba a tomar forma. Decidí lanzarme y crear mi propia marca de velas.
Con el tiempo, ARGIZPI ha ido creciendo de manera natural. Poco a poco he ido incorporando nuevos productos, siempre manteniendo la misma filosofía y un hilo común entre todos ellos: piezas pensadas para el bienestar, el hogar y los pequeños rituales del día a día. Cada producto se complementa entre sí, formando un conjunto coherente, cuidado y con sentido.
ARGIZPI nace del deseo de crear algo bonito, consciente y hecho con cariño; de poder trabajar en lo que me gusta y, al mismo tiempo, estar presente en la crianza de mi hija. Cada pieza está elaborada con calma, cuidando los materiales, los aromas y los detalles, para aportar luz, equilibrio y calidez a los hogares.
ARGIZPI no es solo una marca. Es una forma de crear con sentido, desde el corazón y con respeto.